[Septiembre de 2016]

En realidad, hace unos meses ya os envíe enlaces a las respuestas de Carlos de Castro y Pedro Prieto a una propuesta de transición a renovables de Antonio García-Olivares. Obviamente, es mucho más extenso que lo que os envié ayer. Esta es la secuencia:
 
Artículos originales de García-Olivares:
-Potencial global de las energías renovables. Hacia una economía pos-carbono (http://crashoil.blogspot.in/2015/12/potencial-global-de-las-energias.html)
Replicas de Carlos de Castro y Pedro Prieto:
-Réplica al modelo 100% renovable de Antonio García-Olivares (http://crashoil.blogspot.in/2015/12/replica-al-modelo-100-renovable-de.html)
-La opinión de Antonio Turiel:
-Las intervenciones finales de
-Prieto: Sobre el 100% renovable: Apunte final de Pedro Prieto (http://crashoil.blogspot.in/2015/12/sobre-el-100-renovable-apunte-final-de.html)
-García-Olivares:  Sobre el 100% renovable: Apunte final de Antonio García-Olivares (http://crashoil.blogspot.in/2015/12/sobre-el-100-renovable-apunte-final-de_28.html) y
-de Castro: ¿10 TW de renovables? ¡No, gracias! (http://www.eis.uva.es/energiasostenible/?p=3118)
Un fragmento final “de resumen” de de Castro:
Sociología del 100% renovable.
Los Antonio, Pedro y yo estamos de acuerdo efectivamente en que un sistema 100% renovable requiere un sistema socio-económico diferente al capitalismo. Mi opinión va más en la dirección de estar en contra de cualquier sistema productivista (el comunismo y el nazismo del siglo 20 estarían incluidos, así que ojo con las economías planificadas desde arriba).
Mi límite tecnológico para el 100% renovable (los cuatro creemos que esa transición va a ocurrir) se sitúa en los 4-5 TWe (con las necesidades de calor también cubiertas porque se destinarían los edificios no a la electricidad sino a calor, más eficiente). Es decir, la mitad de las “necesidades” del sistema que propone Antonio García-Olivares. Eso sería un intermedio entre su escenario “permacultura” y “tecno-estable” de la gráfica de su segundo post y es de una relevancia muy grande dilucidar ese factor 2 por las “apuestas” implicadas.
En todo caso, mi límite tecnológico factible, como no me canso de repetir, no es alcanzable en el mundo real porque en el mundo real hay más factores limitantes:
0. El sistema va a colapsar su metabolismo, con ello en mente hay que diseñar un sistema que se adapte, no un sistema que lo evite. No se trata de evitar el hundimiento del Titánic porque era bonito que algunos pudieran bailar en sus grandes salones, se trata de salvar en botes a la humanidad que podamos. Distraer a la gente para que siga bailando en los salones es suicida, decir a la gente que podemos salvar el Titánic poniendo los botes salvavidas debajo para reflotarlo, también.
1. El sistema del que se parte tiene un metabolismo energético diferente al sistema al que se quiere llegar, por lo tanto el mientras tanto debe ser analizado, por si supusiera una imposibilidad técnica sobre todo en un mundo que requiere mucha prisa para hacer esa transición metabólica. Nuestros modelos de dinámica de sistemas, con nuestros límites “pesimistas” para las renovables, sí han analizado parcialmente esto y señalan que no se puede crecer más y que hay varios cuellos de botella. El trabajo de Antonio García-Olivares indica que al principio se requiere crecer más, por lo que el mientras tanto parece imposible sin decrecimiento casi inmediato. Y eso, para no llegar ni a la mitad de lo que propone Antonio García-Olivares de nuevas renovables. En realidad, las pistas que nos ha proporcionado Antonio García-Olivares en sus análisis a mi me dicen que aún era más imposible un 100% renovable “tecno-estable” de lo que pensaba (identifica nuevos cuellos de botella como la necesidad de recurrir a la biomasa y la de reducir la petroquímica a la del año 1985); algunas pistas las da también Pedro Prieto cuando analiza el artículo de Jacobson et al. en su última réplica a Antonio García-Olivares. Otra pista la tenemos en las siguientes gráficas (fig 1, 2 y 3), suficientemente autoexplicativas:
(Esta figura se encuentra al principio del segundo post de Antonio García-Olivares. Pone el ejemplo de cómo la tendencia histórica en EEUU ha sido a un crecimiento del consumo eléctrico al que atribuye la parte principal del crecimiento económico de EEUU en el pasado. Comparar la electricidad con el petróleo o el gas no tiene sentido, lo que se debe comparar son las fuentes (viento, radiación solar, petróleo) o los “carriers” (energías química, mecánica, eléctrica), una cosa es que la energía eléctrica sea estupenda como carrier y otra bien distinta es que el viento lo sea frente al carbón como fuente (el problema del carbón está no como fuente sino como sumidero, si se quemara de forma que no dejara residuos probablemente no estaríamos hablando de esto).
Anuncios

Acerca de Carlos Valmaseda

Trabajo como bibliotecario en el Instituto Cervantes. Tras vivir en Moscú y Manila actualmente resido en Nueva Delhi.
Enlace | Esta entrada fue publicada en Energías renovables. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s